
No creo encontrar palabras que expresen el agradecimiento que siento por todo lo que me brindaste desde que apareciste en mi vida.
Una de esas tardes vagando por nuestros pensamientos, quisiste compartir parte de ellos conmigo, y me dijiste que para vos habia aparecido en tu vida en el momento justo para ayudarte a sanar una vieja herida; pero no fui yo la que aparecio para ayudarte a vos, quizas fue algo mutuo, pero lo que es seguro es que fuiste vos la que aparecio en mi día a día para cambiar mi vida. Entraste por la puerta de atras. Casi ni te vi pasar, pero un dia ya eras parte de mi vida de todos los días y llegaste para quedarte por un buen tiempo.
Llegaste y te hiciste indispensable para mí, una amiga incondicional y estoy segura que imposible de olvidar. Porque estuviste en todo momento, me acompañaste cuando te necesite y me alegraste cuando estaba mal, porque con una simple palabra ya me sacabas una sonrisa, porque con sólo estar a mi lado ya me sentia acompañada. Sólo vos podes hacer algo así. Una persona excepcional que cómo todas las demás, defectos ha de tener, pero con todas sus idas y venidas son estos días, ya sin sentido después de tanto tiempo, cuando tengo este sentimiento de añorar tiempos pasados o simplemente añorar a una persona que se volvio necesaria para que mi vida tenga un sentido. Y no encuentro la forma de poder expresar lo que siento, porque no hay palabras que lo expliquen, porque no hay letras inventadas que pueda usar para decirlo.
Porque el GRACIAS que tengo en mi interior es tan grande que sólo una lagrima cayendo por mi mejilla puede resumirlo, porque el TE EXTRAÑO que guardo dentro mío es tan verdadero que sólo un mudo silencio puede decirlo, porque el TE NECESITO que quiero confesarte es tan profundo que no se anima a ser nombrado por mis labios, porque el TE AMO que siento en mi corazón es tan certero y fuerte que vive en mi interior y no hay forma que desaparezca, y sólo espera el momento de tu regreso para poder salir y que sea escuchado por tus oidos que ya lo escucharon en un pasado lejano.
Ya no quedan más palabras de las que pueda hacer uso y aunque sé que ni se acercan a lo que trato de transmitir, voy dando por acabado, con cientos de sentimientos guardados, con miles de ideas inconclusas, con millones de palabras que quedaron sin nombrar y con incontables esperanzas de una nueva oportunidad, este texto que no quiero terminar. Y es por eso que en el día de la fecha se acaban mis palabras pero, amiga mía, sin decirte adiós.
No hay comentarios:
Publicar un comentario