lunes, 11 de noviembre de 2013

El pájaro y el amo

Había una vez, en un bosque en las afueras de un pequeño pueblo de Córdoba, un pajarito; él no era adulto pero ya había vivido muchas cosas y sabía manejarse bien él solo. Le encantaba pasearse horas fuera de su nido volando y sintiendo el viento en su plumaje; era un pájaro libre, soñador, que andaba siempre en busca de nuevas aventuras... Claro que muchas veces había sufrido, se cayo de cientos de arboles y hasta fue perseguido por feroces animales, siempre culpa de sus errores claro; pero él lo sabia y trataba de cambiarlos, y aun mas importante, de disfrutar su vida y cada viaje que emprendía.
Pero un día, un hombre del pueblo que pasaba por ahí lo vio volando en el alto cielo. Le pareció hermoso y el pequeñín le causaba mucha ternura; desde ese día lo aprecio como a nadie. Pero le parecía muy imprudente y aterrador que el pajarito ande por esos bosques sólo con tantos peligros a su alrededor; y no quería permitir que ese pequeño que le cautivó el corazón termine mal. Así que con mucho cuidado y transmitiéndole confianza, se fue acercando al pajarito, poco a poco, cada vez mas... hasta que finalmente logro atraparlo, y lo metió en una jaula para que esté bien seguro y lo llevo a su hogar...
Y comenzaron a pasar los días, en un principio eran solo pequeños momentos que el pajarito estaba enjaulado, podía salir cuando él quisiera, siempre y cuando volviese después. A él esto no le molestaba, ya que sabia que el hombre lo hacia para cuidarlo, ademas disfrutaba de su compañía, así que estaba de acuerdo.
Pero con el tiempo, el cariño del hombre comenzó a crecer, pero con él su temor a que el pajarito vuelva a ese bosque lleno de peligros; entonces, por su bien, comenzó a tenerlo cada vez mas tiempo enjaulado, hasta llegar al punto de no poder salir nunca. El pajarito estuvo meses encerrado sin poder salir, y cuando lo hacia era acompañado siempre de su amo. Estando en la jaula no hacia mas que escuchar las rotundas quejas del hombre sobre el peligro del bosque, los animales feroces que había y su enorme imprudencia al volar por esos pagos, y justificaba su encierro por todas esas caídas que lo hacían incapaz de sobrevivir y hacer las cosas bien en el mundo exterior.
Finalmente, después de varios meses así, el hombre comprendió que tal vez estuvo mal en juzgar tanto al pajarito, y decidió que podía salir de la jaula siempre y cuando vuelva con él. El hombre abrió la jaula y el pajarito empezó a volar; pero al pasar unos días el hombre se dio cuenta que la mayoría de las veces que él iba a algún lado, el pajarito volaba a su lado; si el hombre iba a la tienda, el pajarito también, si el hombre iba al parque, el pajarito también, si el hombre se quedaba en su casa... el pajarito lo mismo hacia.
Hasta que después de un tiempo con el pajarito siempre pendiente de él acompañándolo a donde quiera que vaya, el hombre se cansó y le dijo al pajarito que no quería que este siempre pegado a él, que aproveche y vuelve libre por donde quiera.
El pajarito en el fondo sabia que así debía ser, pero algo se lo impedía así que seguía fiel a su amo siempre a su lado.
Y Finalmente un día al ver que las cosas seguían igual, el hombre le dijo al pajarito que le molestaba tanto su presencia que ya no sabia si quería seguir siendo su amo... le daba miedo que vuelva al bosque, si, pero no quería seguir a su lado, quería que pueda ser libre y volar por donde el quisiera, como lo hacia cuando lo conoció...
Lo que el hombre no entendía, es que después de tantos meses enjaulado, escuchando solo cosas negativas del mundo de afuera, el pajarito aunque quería, tenia temor de lo que pasaría si se alejaba de su amo, y es por eso que no podía hacerlo...
Es así como tras el agobio del amo, éste termino dejando en un claro del bosque al pequeño y alejándose de él. El pajarito no podía creerlo, pero no teniendo otra opción y recordando lo que había vivido antes de que su amo apareciese, poco a poco logró adaptarse nuevamente a ese mundo libre y volar como antes lo hacía, solo que ahora era mas prudente y hacía todo para evitar los peligros que se le podían presentar. Y fue entonces cuando su antiguo amo se arrepintió de su decisión y, preocupado y angustiado buscó nuevamente al pajarito para cuidarlo como antes lo hacía, pero ya era demasiado tarde... el pajarito estaba feliz volando por los altos cielos y no quería volver a su jaula; había comprendido que tomando los recaudos necesarios podía tener una vida plena y feliz volando por sus antiguos pagos sin la necesidad de estar en peligro.